Miden carga eléctrica, no energía por sí solos.
Para comparar energía entre baterías también necesitas conocer el voltaje. Por eso dos cifras en mAh no siempre son comparables si se expresan a voltajes distintos.
Los mAh ayudan a describir la batería interna. Los Wh cuentan mejor cuánta energía almacena y los W te dicen con qué potencia puede entregarla. Entender las tres cifras evita comprar por el número más grande.
Ver power banks comparadasNo elijas una power bank solo por sus mAh. Comprueba energía en Wh, potencia máxima en W, USB-PD si lo necesitas, reparto entre puertos y capacidad de salida declarada por el fabricante.
Para un móvil, la portabilidad puede importar más que perseguir 20.000 mAh. Para un portátil, una batería enorme que no entregue la potencia adecuada puede ser peor compra que otra con menos capacidad y un perfil USB-PD compatible.
La regla ferpekt: capacidad, energía y potencia no son sinónimos.
Para comparar energía entre baterías también necesitas conocer el voltaje. Por eso dos cifras en mAh no siempre son comparables si se expresan a voltajes distintos.
La relación básica es Wh = Ah × V. Una batería anunciada como 20.000 mAh sobre celdas de unos 3,7 V ronda 74 Wh de energía nominal.
Tener mucha capacidad no implica cargar rápido ni poder alimentar un portátil. Para eso importan la potencia disponible, el protocolo y lo que acepta el dispositivo.
USB-IF contempla USB Power Delivery hasta 240 W en EPR, pero power bank, cable y dispositivo deben ser compatibles con la potencia que pretendes utilizar.
La conversión de voltaje, la electrónica, el cable, la temperatura y el propio proceso de carga introducen pérdidas. El número de cargas reales nunca debe calcularse dividiendo mAh sin más.
Comprueba la tabla de salidas del fabricante: una cifra máxima grande en la caja no significa necesariamente que cada puerto mantenga esa potencia a la vez.
Para pasar de capacidad eléctrica a energía necesitas el voltaje: Wh = Ah × V. Por ejemplo, 20.000 mAh son 20 Ah; a 3,7 V equivalen aproximadamente a 74 Wh nominales.
Es una forma mucho más útil de entender la energía almacenada que asumir que 20.000 mAh equivalen directamente a varias cargas completas.
Explicación técnica de referenciaUSB-IF amplió USB Power Delivery mediante EPR hasta 240 W. Eso no significa que cualquier power bank, cable o dispositivo pueda utilizar esa potencia.
Fuente oficial USB-IFIATA indica que las power banks se transportan en equipaje de mano y que hasta 100 Wh están generalmente permitidas; las reglas concretas pueden variar, así que conviene comprobar siempre la aerolínea.
Fuente oficial IATALa batería interna trabaja a un voltaje distinto del USB de salida. Convertir esa energía y transferirla genera pérdidas en la electrónica, el cable y el proceso de carga. Por eso no es correcto estimar cargas completas dividiendo los mAh de la power bank entre los mAh del teléfono.
Busca, cuando el fabricante la publique, la capacidad nominal en Wh y la capacidad de salida o rated capacity bajo condiciones concretas. Son datos más útiles para aproximar lo que realmente recibirán tus dispositivos.
Prioriza tamaño, peso, capacidad suficiente y una potencia compatible con la carga rápida de tu teléfono. Más mAh no siempre compensan llevar más volumen.
10.000–20.000 mAh suelen ser formatos habituales, pero mira también los Wh, el peso y las reglas de tu aerolínea antes de volar.
Comprueba primero los W que necesita tu portátil y que la batería soporte USB-PD con un perfil adecuado. La capacidad determina cuánto durará; la potencia determina si puede cargarlo correctamente.
Mira el reparto de potencia con dos o más puertos activos. La salida máxima de un solo puerto puede bajar al conectar un segundo equipo.
Hemos separado tres conceptos que el marketing suele presentar juntos: capacidad eléctrica en mAh, energía en Wh y potencia en W. Para USB Power Delivery usamos documentación de USB-IF y para transporte aéreo, información de IATA.
Las pérdidas de conversión no se convierten aquí en un porcentaje universal: dependen del diseño, voltaje, carga, temperatura y condiciones de medida. Por eso preferimos explicar el mecanismo y pedir datos de salida cuando existan.
Ver metodología ferpekt